“Guardián de mí Hermano” Del Escritorio del Alcalde

Jonathan RothschildMayor Jonathan Rothschild_1
Alcalde de Tucson, AZ.

América a menudo ha sido llamada “la tierra de las oportunidades”, un lugar donde el trabajo duro y la perseverancia rinden grandes resultados. Sin embargo, a veces, ciertos miembros de la sociedad, incluidos los jóvenes, tienen dificultades para acceder a las oportunidades. El Presidente Obama quiere cambiar eso.

El año pasado el Presidente lanzó una iniciativa para garantizar que todos los jóvenes, especialmente los niños y los hombres jóvenes de color, alcancen su máximo potencial. Esta iniciativa, llamada “My Brother’s Keeper Community Challenge”, es una oportunidad para que todos nosotros trabajemos juntos asegurando que todos los niños tengan oportunidades para mejorar su vida. He aceptado este desafío en nombre de la Ciudad de Tucson.

Mi oficina se ha asociado con “United Way of Tucson and Southern Arizona”, con “Tucson Chapter of the League of United Latin American Citizens” y con “Tucson Urban League United Way of Tucson and Southern Arizona”. La “Pima Cradle to Career Partnership”, de la que soy miembro, ha puesto en marcha una estrategia para alcanzar los objetivos de la iniciativa.

Algunos de estos objetivos son: que todos los niños entren a la escuela cognitiva, física, social y emocionalmente preparados; que todos los niños lean al mismo nivel para el tercer grado; y que todos los jóvenes se gradúen de la escuela preparatoria. Lograr con éxito estos objetivos es un esfuerzo de la comunidad, y estoy feliz de informar que se están haciendo progresos a nivel local.

“Reading Seed” y “Make Way for Books”, son dos programas dirigidos a mejorar los niveles de lectura y alfabetización temprana para niños en el Condado de Pima. “Reading Seed” utiliza entrenadores de lectura voluntarios que trabajan con los niños para fortalecer sus habilidades de lectura. “Make Way for Books” ofrece programas de alfabetización temprana en donde dejan a los niños listos para aprender a leer. Ambos programas son muy eficaces.

La asistencia también ayuda a determinar el éxito futuro en la escuela. Mi oficina está trabajando con el Distrito Escolar Unificado de Tucson en un programa llamado “Count Me In!”, que es una iniciativa de asistencia a la escuela. Centrándose en los estudiantes de primaria, el programa ofrece incentivos para que los niños cumplan metas de asistencia. Los estudiantes, padres y profesores registran la asistencia, y los premios se ganan cuando se alcanzan los objetivos.

También estamos trabajando para asegurar que todos los estudiantes se gradúen de la preparatoria. En julio pasado y en el mes de enero, unimos a voluntarios de la comunidad con el personal de TUSD en el programa “Two Steps to Succes Walks”. Visitamos las casas de estudiantes que recién abandonaron la escuela y animamos a los estudiantes a volver a inscribirse. ¡Como resultado tenemos 269 estudiantes reinscritos y 17 estudiantes ya se graduaron! Esto ayuda cuando los niños escuchan de los adultos de la comunidad que nos preocupamos por ellos y por su éxito.

Los estudiantes que no terminan la escuela preparatoria tienen un impacto en nuestra economía. La Mesa Redonda de Educación de Arizona del Alcalde, dio a conocer un informe en junio pasado que puso una cifra en dólares para estos costos. Más de 18.000 estudiantes abandonaron la escuela preparatoria en Arizona el año pasado los cuales producirían $ 7.6 billones menos en la actividad económica durante su vida que si se hubieran graduado de la escuela preparatoria.

Por supuesto, los estudiantes pueden permanecer más fácilmente en el camino cuando los padres o seres queridos están involucrados en sus vidas. Los mentores también son útiles, y eso es un papel que todos podemos jugar. Los programas como “Big Brothers Big Sisters” y “Boys and Girls Clubs” buscan regularmente voluntarios. Las agencias de servicios sociales que trabajan con jóvenes ofrecen mejores lugares para ser voluntario.

“My brother’s Keeper” es un llamado a la acción, no sólo a los líderes del gobierno y los educadores, sino a todos. Es responsabilidad de cada comunidad proveer a los jóvenes, a todos los jóvenes, una oportunidad para que puedan alcanzar su máximo potencial. Trabajando juntos, podemos abrir puertas de oportunidad y ayudarlos a todos a caminar a través de ellas.