
Diversidad cultural
La variedad de culturas que existen en la humanidad, con expresiones propias que las diferencian entre sí, vistas como un principio facilita el intercambio de conocimientos y de valores, tales como la tolerancia, la comprensión y la convivencia entre cultura, sin que ninguna de ellas ejerza superioridad sobre otra.
La diversidad cultural es consecuencia de procesos históricos, políticos, sociales y económicos que han estimulado diferentes respuestas de adaptación por parte de los pueblos. Dichos procesos se hacen más complejos cuando se dan encuentros entre culturas, lo que conlleva siempre algún tipo de transformación.
Al preservar y respetar la coexistencia de diferentes expresiones culturales, su legitimidad y su dignidad como la diversidad lingüística, la diversidad religiosa, la diversidad étnica, entre muchas más, se constituye un valor patrimonial de la humanidad, promueve el pluralismo cultural como fuente de creatividad, estimulando el desarrollo, y siendo amparada por los derechos humanos como derecho cultural, permite que las diferentes culturas sean accesibles a todos, promoviendo la integración del sector público, privado y la sociedad civil en materia de políticas culturales.












