
La moda con Pasión y Propósito
Julieta Elías-Gallego, una profesional nada común: es una mujer multifacética que ha logrado combinar con éxito dos mundos que, a primera vista, podrían parecer muy distintos la moda y los bienes raíces. Nacida en el corazón del Sur de Tucson y orgullosamente descendiente de Bacoachi, Sonora, Julieta representa una fusión auténtica de culturas, estilos y aspiraciones que se reflejan tanto en su marca personal como en su labor profesional.
Egresada de la licenciatura en Diseño de Modas en Hermosillo, Sonora, donde desarrolló su sensibilidad estética y creatividad innata. Sin embargo, su pasión por el diseño va más allá de las telas y pasarelas. A lo largo de los años, ha complementado su formación con conocimientos en Diseño de Interiores, Mercadotecnia, Diseño Publicitario y Diseño Digital, herramientas que le han permitido consolidar una marca versátil y sofisticada: Juliet EGO.
Fundadora y directora creativa de Juliet EGO, Julieta ha dedicado más de una década a diseñar piezas únicas que celebran la diversidad del cuerpo femenino y el poder del estilo como una forma de expresión. Su marca no solo ofrece ropa de alta calidad, sino también un mensaje claro: toda mujer merece sentirse segura, hermosa y auténtica una marca de moda que nace con un propósito claro de empoderar a cada mujer a través del estilo, sin importar su talla, edad o etapa de vida. Desde moños y accesorios hasta vestidos personalizados y bordados a mano, cada prenda de Juliet EGO es creada con intención, detalle y amor.
También incluyendo cursos de Empoderamiento Femenino con EGO Academy. Clases desde postura, presencia escénica, pasarela, foto entre otras actividades como enfoque en el amor propio y salud mental.
Para Julieta, vestir a una persona con amor y creatividad, o ayudarla a encontrar el hogar de sus sueños, son dos formas distintas de un mismo propósito: mejorar vidas. Su enfoque siempre ha sido el de servir con autenticidad, pasión y compromiso, dejando huella en cada proyecto que emprende.
El Regreso a Clases: Moda, Estilo y Cuidado Personal para Cada Etapa Escolar
Con el regreso a clases llega una mezcla de emociones: emoción, ansiedad, expectativas… y también un poco de estrés. Entre los preparativos escolares, materiales, rutinas y horarios, hay un factor clave que muchas veces pasamos por alto, pero que influye directamente en la confianza, la motivación y la imagen personal: la forma en que nos presentamos cada día.
La moda, el estilo y el cuidado personal no son temas superficiales, sino herramientas importantes para la expresión de identidad, la autoestima y la comodidad. A medida que crecemos, estas herramientas toman diferentes formas y significados, y el regreso a clases es una gran oportunidad para reconectarnos con ellas. Aquí te mostramos cómo se vive este proceso en cada etapa escolar.
En los primeros años escolares, el estilo lo definen principalmente los padres, pero eso no significa que deba ser aburrido o sin intención. En esta etapa, los niños están formando sus primeras impresiones sobre la rutina, el orden y la autoimagen. Uno de los aspectos fundamentales es el cuidado e higiene personal. Es vital asegurarse de que los pequeños vayan a la escuela bien alimentados, con la ropa limpia, planchada y en buen estado. Los uniformes en caso de que se utilicen deben reflejar limpieza, ya que los niños están aprendiendo a cuidar de sí mismos a través del ejemplo. Un punto crítico en esta edad es el cuidado del cabello, especialmente porque es común la aparición de piojos o problemas de higiene capilar en salones con muchos niños. Peinados simples pero bien ejecutados, como trenzas, colitas o peinados recogidos ayudan a mantener el cabello limpio, ordenado y menos expuesto. Usar productos suaves pero eficaces y enseñar a los niños desde pequeños sobre la importancia del aseo diario les dará herramientas de por vida.Además, aunque la prioridad es la comodidad, no hay por qué sacrificar el estilo: los colores vivos, estampados divertidos, y prendas con detalles únicos (como moños, botones o parches) pueden hacer que cada niño se sienta especial al vestirse cada mañana.
La adolescencia temprana trae consigo una revolución emocional y física. Es el momento en que los chicos comienzan a preguntarse quiénes son y cómo quieren mostrarse al mundo. La ropa deja de ser sólo una necesidad y se convierte en una herramienta de expresión personal. Aquí comienza a formarse el “sello” individual, ese estilo propio que evoluciona con el tiempo. Sin embargo, esta etapa también puede ser difícil: cambios corporales, presión social y comparaciones. Por eso, la ropa debe ayudar a fortalecer la seguridad personal. Enseñarles a escoger prendas que les queden bien, que sean funcionales y que expresen sus gustos, es más importante que seguir modas pasajeras. Es igualmente vital comenzar a hablar sobre cuidado corporal diario: desodorante, perfumes o colonias suaves, limpieza del rostro y del cabello. En estos años, muchos adolescentes enfrentan problemas de piel o sudoración, por lo que la higiene ya no es un tema infantil sino una necesidad diaria de autocuidado. A nivel de moda, es buena idea ayudarles a crear un “closet cápsula”: piezas básicas, neutras, que puedan combinarse fácilmente, pero con uno que otro elemento distintivo que hable de su personalidad: una chamarra con parches, tenis con diseño original, o accesorios como gorras o mochilas que reflejen sus intereses.
La etapa de preparatoria o bachillerato es posiblemente la más exigente emocionalmente. Los estudiantes no solo están terminando su infancia, también se enfrentan a decisiones que impactarán su futuro: elegir universidad, carrera, trabajo o incluso su primer emprendimiento como también la vida social más activa y, en muchos casos, las primeras entrevistas formales. Aquí es donde la moda se transforma en una herramienta poderosa de presentación personal. La forma en que se visten no solo refleja su estilo, sino que también puede abrir puertas. Tener un atuendo apropiado para una entrevista con una universidad, una exposición oral importante o incluso para una entrevista de trabajo, puede marcar una gran diferencia. A esta edad, invertir en básicos versátiles es clave: jeans de buen corte, blusas o camisas neutras, chaquetas casuales, calzado cómodo pero estilizado y accesorios sutiles. Buscar prendas que sean fáciles de combinar, cómodas para el día a día y adaptables a distintos contextos (clases, actividades extracurriculares, eventos escolares) es una estrategia inteligente. Además, aprender a cuidar la ropa —lavarla adecuadamente, doblarla, plancharla— forma parte del desarrollo hacia la adultez responsable. Y por supuesto, el cuidado personal integral cobra una nueva dimensión: desde elegir una fragancia personal hasta crear una rutina de autocuidado que incluya descanso, hidratación, limpieza facial y ejercicio regular.
-Licenciada en Diseño de Modas
Julieta Elias-Gallego
Juliet EGO Fashion Designer












