Tratado de Libre Comercio de América del Norte NAFTA

Steven G. Zylstra, President/CEO, Arizona Technology Council
Lea Márquez Peterson, President/CEO, Tucson Hispanic Chamber

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en Ingles), se convirtió en uno de los temas más álgidos en la reciente carrera por la Casa Blanca. Quisiéramos eliminar la retorica, e ir directo al punto.

Antes que nada, un rápido antecedente. El NAFTA es el acuerdo comercial integral que marca las reglas del comercio y la inversión entre Estados Unidos, México, y Canadá, creando así una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo. Desde que entro en vigor, el 1 de Enero de 1994, el NAFTA ha eliminado sistemáticamente la mayoría de las barreras tarifarias y no tarifarias al libre comercio en los tres países miembros. En Enero 1 de 2008, las últimas tarifas existentes en Norteamérica fueron removidas.

Desde el inicio del NAFTA, de acuerdo a un reporte del año 2015 de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, el comercio estadounidense con Canadá y México se ha casi cuadruplicado a $1.3 trillones de dólares. Los canadienses y mexicanos compraron $487 billones de dólares en productos manufacturados solamente en 2014. Adicionalmente, las exportaciones de servicios de Estados Unidos a los dos países, pasaron $27 a $92 billones de dólares, entre 1992 y 2014.

Arizona, de hecho, ha visto bastante acción al respecto. De acuerdo a información recolectada por la Arizona Commerce Authority para 2014, México fuel el mayor socio comercial de nuestro estado, con casi $16 billones de dólares en comercio combinado, representando casi el 40 por ciento del total del comercio del estado. Canadá fue el número dos, con bienes y servicios exportados de Arizona totalizando más de $3.2 billones.

Como líderes empresariales en Arizona, cuyos miembros están activos en el comercio, estamos preocupados por el futuro del NAFTA. Adicionalmente, ambos servimos en el Arizona District Export Council (ADEC) y en su comité de Politica Comercial y Asuntos Legislativos.
Con tal perspectiva, hoy vemos la discusión sobre el NAFTA más bien como una oportunidad. Si hay maneras de mejorarlo, estamos entre los primeros en ayudar. De hecho, ADEC será proactivo comunicándose con la comunidad empresarial, especialmente con la manufacturera, para obtener sus ideas.

Una razón clave por la cual citamos a la manufactura, es que esta también ha estado sujeta a la desinformación. La retorica de campana de ambos lados ha atribuido pérdidas masivas de empleos en recientes anos, a los acuerdos comerciales. Ese no es el caso. En un reporte del Business and Economic Research Center de Ball State University, encontramos que el 88 por ciento de las pérdidas de empleos manufactureros entre 2000 y 2010 fueron, de hecho, debidas al crecimiento en productividad. Se ha demostrado que tal crecimiento ha sido empujado por el avance de la tecnología y mejoras en la eficiencia.

Queremos que la verdad se conozca. De acuerdo a un estudio por el Peterson Institute for International Economics, si Estados Unidos unilateralmente impone nuevas tarifas bajo el NAFTA y otros acuerdos comerciales, estas pudieran desatar una guerra comercial que hundiría la economía de Estados Unidos en una recesión y costaría millones de empleos en el sector privado.

Una cancelación del NAFTA impactaría negativamente a las compañías exportadoras e importadoras de Arizona y Sonora, y descarrilaría la economía de nuestra región.
Necesitamos comunicar el impacto de un retiro del NAFTA en las economías de nuestros dos estados. Estamos en esto juntos.

The North American Free Trade Agreement (NAFTA) became one of the hot topics in the recent race to the White House. We want to cut through the rhetoric and set the record straight.

First, a quick backgrounder. NAFTA is the comprehensive trade agreement that sets the rules of trade and investment between the United States, Mexico and Canada, thus creating one of the world’s largest free trade zones. Since becoming effective Jan. 1, 1994, NAFTA has systematically eliminated most tariff and non-tariff barriers to free trade and investment among the three NAFTA countries. On Jan. 1, 2008, the last remaining tariffs were removed within North America.
Since the start of NAFTA, according to a 2015 report from the U.S. Chamber of Commerce, U.S trade with Canada and Mexico has nearly quadrupled to $1.3 trillion. Canadians and Mexicans bought $487 billion in manufactured goods in 2014 alone. Additionally, U.S. services exports to the two countries jumped from $27 billion in 1992 to $92 billion in 2014.
Arizona indeed has had its share of the action. According to information collected by the Arizona Commerce Authority for 2014, Mexico was our state’s largest trading partner, with almost $16 billion in combined trade accounting for nearly 40 percent of Arizona’s total trade. Canada was No. 2, with goods and services exports from Arizona totaling more than $3.2 billion.
As business leaders in Arizona whose members are active in trade, we are concerned about NAFTA’s future. Additionally, we both serve on the Arizona District Export Council (ADEC) and its Trade Policy & Legislative Affairs Committee.

With such perspective, we actually see the targeting of NAFTA as more of an opportunity. If there are ways to improve it, we’re among the first to help. In fact, ADEC will be proactive by reaching out to the business community, especially manufacturers, to get their insight.
A key reason we cite manufacturing is it, too, has been the subject of misinformation. The campaign rhetoric on both sides had attributed massive manufacturing job losses in recent years to trade agreements. This is not the case. In a report from the Ball State University Center for Business and Economic Research, 88 percent of job losses in U.S. manufacturing between 2000 and 2010 actually were due to productivity growth. Such growth has been shown to be driven by advances in technology and efficiency improvements.
We want the truth to be known. According to a study by the Peterson Institute for International Economics, if the U.S. moves to unilaterally impose new tariffs under NAFTA and other trade deals, they could unleash a trade war that would plunge the U.S. economy into recession and cost millions of private sector American jobs.
A rollback of NAFTA would negatively impact Arizona and Sonora’s exporting and importing companies and derail the economic vitality of our region. We need to speak up about the impact of a repeal of NAFTA on our two state’s economies. We’re all in this together.

Steven G. Zylstra, President/CEO, Arizona Technology Council
Lea Márquez Peterson, President/CEO, Tucson Hispanic Chamber