LA DEMOCRACIA EN EJERCICIO

Por: Gilberto Erick Watts Guadiana
Comentarios: licgwatts@hotmail.com

La Democracia define un tipo de convivencia humana en la cual, todos los participantes actúan en igualdad de condiciones, igualdad de fuerzas y de influencia para el logro de un fin determinado.

Un Gobierno Democrático es aquel que surge del pueblo. Sus administradores respetan el derecho de sus ciudadanos para elegir a sus autoridades y están controlados a través de leyes.

La Democracia es muy difícil de imponerse en un lugar y es más difícil conservarla, pues siempre hay egoísmo del que no pudo llegar, o ambición y abuso del que cree que el poder es para enriquecerse y ser el dueño de la vida de los ciudadanos.

Una nación es grande y próspera cuando sus gobernantes han llegado democráticamente al poder y en su actuar siempre han respetado las leyes.

El Capitolio de los Estados Unidos de América, se encuentra erigido en el centro de la ciudad de Washington DC; es el edificio del poder legislativo que unifica a todos los Estados de esta Nación.

En el Capitolio se hacen las leyes que reconocen el derecho de todos los ciudadanos, por más pequeños o pobres que sean, a ser iguales y a participar en el gobierno en las mismas condiciones y que su fuerza e influencia, sea tan grande como la del más poderoso y rico del País.

Bajo el enorme domo del Capitolio encontramos el ícono más significativo de la democracia americana, la Sala Nacional de las Estatuas. Ahí están, las dos estatuas de los ciudadanos más destacados, prominentes, representativos, estimados o de mayor influencia de cada Estado de la Unión.

Cada escultura en bronce o en mármol, fue seleccionada democráticamente entre todos los ciudadanos de cada Estado y fueron donadas al Capitolio, para que representen a la ciudadanía de ese Estado.

Con ello, cada Estado de la Unión se encuentra representado no solamente por sus Senadores o por sus Representantes elegidos, ya que se encuentra presente con las estatuas de sus dos ciudadanos más destacados.

Esta es una bellísima forma de preservar la democracia de todo el País, pues en el Capitolio en Washington DC se reconoce, no solo los representantes del pueblo, sino que además y en forma suprema, a los dos miembros más sobresalientes de la comunidad de cada Estado.