VIENE OTRA OLEADA DE RACISMO

[quote]Por Carlos M. Arias[/quote]

Continúan creciendo los discursos e insultos separatistas del republicano Donald Trump hacia las mujeres, musulmanes y demás minorías. Yo creo que Trump y su grupo cercano de racistas saben que no van a ganar esta vez, pero están dispuestos a darles guerra sin cuartel a los demócratas y a la carismática Hilary Clinton.

Esto levantará más grupos de gente que sienten el mismo malestar y diarrea mental que el candidato presidencial Donald Trump, hacia el crecimiento significativo de otras etnias como la hispana por ejemplo. Tampoco ayuda mucho la radicalización de algunos musulmanes (no todos), ante el llamado de hacer daño a cualquier cosa, persona o país que parezca occidental, sobretodo estadounidense.

Esta xenofobia o miedo infundado a lo extranjero no es algo nuevo que inventaron Trump y sus seguidores, anteriormente se ha perseguido y asesinado a chinos, japoneses, italianos, irlandeses e hispanos en este país. La teofobia o sea el miedo a los dioses u otras religiones ni se diga, musulmanes vs judíos, judíos contra católicos, judíos contra cristianos, católicos vs cristianos (y viceversa), católicos vs católicos; en fin, cualquier combinación ha sido posible.
Lo más extraño es cuando lees un poco, digo, no para ser un experto o un erudito en la materia y te das cuenta que los verdaderos lideres religiosos de casi todas las corrientes religiosas y filosóficas lo único que quieren es que el ser humano, seguidor o no, sea feliz y así pueda, más adelante, ayudar al prójimo a que también lo sea.

Como siempre suele suceder, es la interpretación del ser humano de lo que lee, acepta y convierte en su religión, creencia o línea de comportamiento lo que al final ocasiona malas interpretaciones, roces y hasta conflictos bélicos. Las verdaderas sino antiquísimas religiones y filosofías están basadas en lo mismo: no mataras, no robaras, has a otros lo que quieras que te hagan a ti, cuida al débil y desprotegido, cultiva tu cuerpo, tu alma y espíritu.

De ahí surge la pregunta hacia Trump, su gente y a todo país o comunidad que no entiende la inmigración, la mezcla de culturas y razas y sobretodo LA GLOBALIZACION como parte de la evolución del hombre. El español que hablamos en estos tiempos no se parece en nada al de su origen. El catolicismo, el cristianismo, el judaísmo y el islamismo actuales no son nada parecidos al de sus predecesores. En pocas palabras, todo cambia, nada se estanca.

No me extrañaría ver a Trump cambiar su retorica divisionista faltando poco para que terminen las elecciones presidenciales, digo, si es que lo elige su partido. Él es un hombre aburrido; el no odia a nadie pero no le importa nadie. De seguro tiene una agenda que seguir y va a ser muy interesante ver a quienes tiene detrás de él apoyándolo en su intento por alcanzar la presidencia de una manera apolítica, divisionista, xenofóbica, con teofobia y sobretodo anti-inmigrante.
Pues a quien quiere atraer el señor Trump? Les deseo un excitante año 2016.