Frustración, ¿causa de agresividad?

La frustración puede estar presente en cualquier situación; un mal día en el trabajo, tras una discusión con la pareja, e incluso cuando se va en el transporte. Aunque su presencia se vuelve un problema cuando su forma de expresión es la agresividad.
¡Fuera de control!
Para evitarlo, la regla de oro “trata a los demás como te gustaría ser tratado”. Este debe ser el criterio para tus relaciones con todas las demás personas.

La frustración se traduce como el impulso o deseo que la persona no es capaz de satisfacer. Y si no se cuenta con la madurez para manejarla se puede volver un obstáculo para realizar las metas”, así lo india un estudio del Consejo General de la Psicología de España.

Si estás molesto con alguna persona, lo ideal es que se lo comuniques de un modo pacífico, directo, usando palabras que no sean hirientes sino descriptivas de la situación. Cuando más pronto lo hagas será mejor porque el enojo que se va a acumulando se convierte en un fuego que arrasa, destruye y convierte en cenizas cualquier tipo de relación.

Si la otra parte no te puede o no te quiere escuchar, puedes intentar comunicarlo de un modo diferente. También existe la posibilidad de poner una distancia que ayude a que se enfríen las cosas para que a través de la perspectiva que la separación brinda puedas comprender el porqué de tu incapacidad para haber puesto el límite adecuado en el momento justo.

Recuerda, este tipo de maltrato es responsable en parte, de la violencia, y surge de la ignorancia, de la prepotencia y del narcisismo maligno.
Tu actitud y tu modo hablan de tu cultura. Demuestra tu educación y has menor la brecha que te separa de los que te son extraños y diferentes.