1 de cada 5 personas se orina en las piscinas de EE.UU.

Se aproxima el verano y miles de vacacionistas planean relajarse en una piscina… donde solo una higiene adecuada puede mantenerlos a salvo de los gérmenes que estén al acecho.

Un estudio reciente mostró que, en Estados Unidos, una de cada cinco personas admitió haberse orinado en la piscina, de acuerdo con un texto en la página web del Water Quality and Health Council (Consejo para la Calidad del Agua y la Salud).
Por ese tipo de situaciones, las autoridades públicas de salud estadounidenses recomiendan una serie de medidas para que las piscinas no se conviertan en un foco de infección.
El Centro para Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) pide a la población que se bañe con jabón antes de nadar, para protegerse contra enfermedades en aguas de recreación.
La mayoría de los estadounidenses adultos, el 93%, dice que no volvería a usar el agua de una bañera en la que estuvo alguien más, según una encuesta del Water Quality and Health Council.
Sin embargo, un 40% dijo que no se baña antes de entrar a una piscina; 44% mencionó que no considera necesario bañarse antes de entrar a la piscina; y solo el 32% dijo que siempre toma una ducha antes de nadar.
De acuerdo con el CDC, una ducha antes de sumergirse removerá el sudor, los cosméticos y otros elementos que se podrían mezclar con el cloro y crear irritantes en la piscina.

“Estos irritantes, no el cloro por sí mismo, pueden provocar que se enrojezcan nuestros ojos cuando nadamos y el olor a sustancias químicas en las piscinas”, dijo Michele Hlavsa, jefe del Programa de Natación Saludable del CDC, según CNNHealth.

El 38% cree que ese olor a sustancia química característico de las piscinas es un indicador de que están limpias.
Sin embargo, se produce cuando se mezcla el cloro con las impurezas. “Una piscina con buen mantenimiento no huele a sustancias químicas”, de acuerdo con el Water Quality and Health Council.

Cuando las personas deciden asearse antes de sumergirse ayudan a reducir el riesgo de contraer enfermedades como diarrea, oído de nadador e infecciones en la piel.
“La natación no es un sustituto para la ducha. Muchas personas entran a la piscina como si se tratara de un baño comunal”, dijo el doctor Chris Wiant, jefe del Water Quality and Health Council (Consejo para la Calidad del Agua y la Salud), según CNNHealth.